Hay empresas que nacen para desarrollar un producto. Otras, para cubrir una necesidad evidente del mercado.
La historia de Serman fue diferente. Nosotros nacimos de una urgencia crítica.
A finales de los años ochenta nuestro trabajo estaba centrado en el desarrollo de software y la electrónica. La recuperación de datos, como especialidad, sencillamente no existía en España.
Todo cambió en 1989.
Un abogado acudió a nosotros con un disco duro averiado que contenía documentación esencial para un procedimiento judicial. En aquella época, un disco dañado se consideraba irrecuperable. No existía Internet ni los teléfonos móviles. Apenas había referencias internacionales sobre cómo afrontar una situación semejante.
Aquel reto nos obligó a investigar, diseñar nuestros propios procedimientos y combinar ingeniería con electrónica. El resultado fue la recuperación íntegra de la información.
Aquel primer caso cambió nuestra forma de entender la tecnología. Comprendimos algo que hoy es el pilar de Serman: el verdadero valor no está en reparar un dispositivo, sino en recuperar la información que contiene y devolver la tranquilidad al cliente.
Durante la siguiente década, fuimos el único laboratorio especializado en España. Y tuvimos que adaptarnos a un panorama que evolucionaba a pasos agigantados.
En aquella época no existían los sistemas en red masivos. Los ordenadores personales trabajaban desconectados (Windows no funcionaría en red hasta el lanzamiento de Windows 3.1 for Workgroups en 1992). Solo en algunos entornos corporativos encontrábamos redes basadas en grandes sistemas IBM AS/400 o Novell NetWare, y apenas comenzaban a comercializarse los sistemas RAID.
Años —y décadas— más tarde, la evolución nos traería los servidores Apple Xserve, la irrupción de los dispositivos SSD, las infraestructuras virtualizadas VMware y los devastadores ataques de ransomware.
Cada avance nos obligó a desarrollar nuevos procedimientos. Pasamos de intervenir discos duros aislados a salvar cabinas de almacenamiento, servidores virtualizados y bases de datos corporativas. La recuperación de datos dejó de ser técnica de hardware para convertirse en el último salvavidas de la continuidad de negocio.
Hoy, después de más de 35 años y más de 250.000 intervenciones, seguimos abordando cada recuperación con la misma mentalidad que en 1989. No vemos un servidor caído o un disco averiado; vemos un proyecto que no puede detenerse o una empresa que necesita volver a operar de inmediato.
Y nuestra razón de ser sigue intacta: los datos siguen "desapareciendo", y nosotros seguimos aquí para ayudar a quienes no pueden permitirse perderlos.
¿Te enfrentas a una pérdida de datos crítica o un fallo en tu infraestructura? Confía en el primer laboratorio de España. Evaluamos tu caso con máxima seguridad y confidencialidad.
Llámanos de forma gratuita al 900 525 901